
Cuenta Niemeyer que un día, recien construida su casa, Walter Gropius se presentó en ella.
Oscar se la enseñó entera y tras terminar la visita, Gropius dijo:
"Es linda, pero no es multiplicable"Niemeyer rompió a carcajadas.
Era curioso que un hombre tan ilustre hubiese dicho semejante tontería.
La arquitectura nunca es multiplicable. Es el acto de adaptar la forma a la tierra.
Nunca al revés.
Pues lo contrario se llama construcción.
Extracto:
"A vida e um sopro"
Documental sobre la vida y obra de Oscar Niemeyer